La tormenta perfecta del ladrillo: por qué tu casa vale más y qué nos espera hasta 2028
El encarecimiento de la vivienda en España responde a un profundo desequilibrio donde una demanda creciente choca frontalmente con una oferta inmobiliaria paralizada por los altos costes de construcción, la falta de mano de obra y la escasez de suelo. A este cuello de botella estructural se suma el encarecimiento de la financiación hipotecaria y la carga fiscal, lo que eleva notablemente la barrera de entrada para el comprador. Lejos de acercarnos al estallido de una burbuja, la previsión para los próximos dos años apunta a que los precios seguirán subiendo de forma moderada, ya que la falta crónica de inmuebles continuará marcando el ritmo del mercado.
